Durante el año 1996, junto con la producción de Berries, la sociedad incursionó en la producción de manzanas de variedades rojas tradicionales y peras europeas, pero como éstas variedades estaban iniciando su período de obsolescencia en los mercados internacionales, y los consumidores comenzaban a solicitar variedades nuevas, sobre todo del tipo bicolor (Gala, Fuji), se comenzó un proceso de recambio de variedades, para lo cuál se desarrolló un proyecto que incorporaba patrones clonales con portainjerto intermedio, una solución tecnológica innovativa recientemente desarrollada en Nueva Zelandia, país líder en la producción de manzanas. 

                                                               

El año 1999 se estableció la primera plantación, cuya primera cosecha comercial fue en febrero del año 2002, con muy buenos resultados en cuanto a tamaño, color y calidad de la fruta. 

                                              

Siendo los socios de la empresa personas comprometidas con el cuidado del medio ambiente y preocupados por el futuro de nuestros hijos, es que la forma de trabajar los huertos y producir fruta está desde los inicios en armonía con la naturaleza. 

                                                                     

Gracias a ello, todas las plantaciones se encuentran rodeadas de árboles nativos y abundante vegetación, la que sirve de refugio a innumerables especias de aves y animales silvestres que es posible avistar durante todo el año, tales como codornices, conejos, Peucos, Palomas Torcazas, Pidenes y si se tiene suerte, Quiques. Todos ellos viven protegidos dentro del predio. 

                                                                       

Asimismo, en muchas labores se utiliza caballos, los que no contaminan, son amigables con el medio ambiente, y son útiles controlando pastos y malezas. 

                                              

Nuestra constante inquietud de diversificación y búsqueda de nuevas oportunidades, llevó al desarrollo de los productos Qiuquenes, como una forma de ofrecer a la comunidad las mermeladas, jaleas y puré de fruta que eran elaborados artesanalmente en el campo, de acuerdo a recetas de tradición familiar alemana. También se ofrece bajo ésta marca la miel que producen las abejas que polinizan los huertos frutales, y que durante el verano se trasladan a bosques nativos de la precordillera de Linares, donde recolectan el néctar de la flora autóctona chilena, produciendo una miel limpia libre de contaminación por pesticidas y sustancias indeseables.